domingo, 4 de abril de 2010

El Regalo

No se, ¡no lo sé! Pasaron muchos meses hasta que, un día -el menos esperado- alguien me hizo volver al ruedo del amor. Sí, descorazonada y triste me encontraba hasta que a él conocí.
Las cosas desde un principio fueron diferentes, porque tenemos mucha química y, en la segunda cita, ya nos fundimos en la lujuría desefrenada que, ambos sentimos cuando estamos juntos.
No, su cara no me miente, mis besos suaves, intensos y fogosos, siempre tienen una respuesta. Me re gusta, me enciende como ningún otro. Sus abrazos son intensos y, hasta están cargados de cariño. Me hacia tanta falta...lo necesitaba, quizás él también, pero nunca hablamos de nuestra situación. ¿Amigos? ¿Conocidos? ¿Amantes? Ahora no importa definirlo. Él me hace bien, llena mi vida de energía positiva, reactivó mi alma agonizante y -creo- eso es lo que realmente me interesa. Después, quizás se verá adónde se podrá llegar, pero por ahora disfruto este regalo de la vida.