sábado, 14 de junio de 2008

Ella y su amor: el solitario

Ella no puede esperar verlo, su corazón late rápidamente toc, tic, toc. El automóvil estaciona, allí está él. En su cara se dibuja una sonrisa tonta, el cuerpo le tiembla, pero debe controlarse. Es él, a pesar del tiempo no ha cambiado nada, sigue siendo el flaco de tez blanca como el papel, ojos color cafés y cabello corto enrulado, un poco descuidado, más que lo acostumbrado. Su cara no expresa demasiado, parece indiferente y distante. Para ser sinceros, no era este el encuentro que ella esperaba, aún así, no puede evitar mirarle con amor y ternura. Al sentir su beso frío en la mejilla, la realidad ante ella cae y es tan triste…Quiere llorar, pero no puede, interiormente se repite a sí misma es tu amor: el solitario

Lo ama en secreto –y no tan secreto, él lo sabe-, es difícil para ella mirarle con indiferencia. Aún no sabe como sucedió, pero sí, de el se enamoró. Se fue lejos para olvidarlo, pero no funcionó. En diferentes brazos (algunos apasionados y cariñosos, otros fríos y un tanto descorazonados) se ha cobijado, sin lograr con éxito su cometido. Probó no hablarlo, alejarse, no verlo, pero no, no: todo ha sido en vano. Él sigue implacable e imponente en su cabeza y especialmente en su corazón. Sigue allí, como el primer día en que lo conoció. Las noches son testigos de su amor oculto, ese amor que tantas lágrimas le han costado.

Hay todo tipo de amor: el imposible (muy emparentado con el solitario), el duradero y sincero, el platónico y, por último, el solitario. Este amor es muy particular dado que, sólo tiene un participante que ama, siente y vive por dos. Se ilusiona con convertirse en un amor verdadero, pero en realidad se alimenta de ilusiones vacías y absurdas. Es un amor triste (todos los amores lo son, pero este mucho más), que te va rompiendo de a poco el corazón y las fantasías… Mientras las ideas y pensamientos negativos invaden la cabeza. ¿Cómo se zafa?, aún no ha encontrado la respuesta, sólo sabe que su amor es el de lo peores, el solitario y quizás el que más duele al no tener a la persona amada.

1 comentario:

Lourdes dijo...

A veces, escribís como si estuvieses dentro de mis zapatos. Me pregunto si será porque, en el fondo, todos los seres humanos amamos -y sufrimos por hacerlo- de la misma manera.
Me alegro mucho de que te hayas decidido a crear tu blog. :-) Pero hay algo que leí, el otro día, y que me gustaría ver acá. Las dos sabemos de qué estoy hablando.
Besotes